| El
Castell de Flix, s'ha de saber que a diferència
dels altres és una fortalesa cent per cent carlina.
I la gent de Flix l'ha convertit en un símbol
identitari. Situat sobre el turó del meandre
és bastí per controlar sens dubte la navegació
fluvial, com es pot veure en la fotografia adjunta,
així com el camins naturals que direcció
les comarques del Segrià i les Garrigues.
A continuació recordar la crònica del19
de juny del 1875. Després d'un setge de 16 hores
es rendí el castell de Flix davant l’exèrcit
del Capità General de Catalunya Martínez
Campos, dirigit pel general Luís Gamir. Més
de cent carlistes
lliuraren les armes:
“Nuestro corresponsal en Falset nos da algunas
noticias de la toma de fuerte de Flix que aunque retrasadas
no dejan de ser interesantes, atendiendo el palpitante
deseo que tiene el público en todo cuanto se
refiere á la actual campaña del Maestrazgo,
por cuyo motivo insertamos á continuación.
Las fuerzas con que el brigadier señor Gamir
efectuó el ataque del fuerte de Flix, eran los
batallones Fijo de Ceuta y cazadores de Reus, rondas
movilizadas de Tarragona y Flix, dos campañías
del tercer batallón franco, cuatro cañones
de Plaséncia y unos 150 caballos, componiendo
una respetable brigada, cuya vanguardia formaba el batallón
Fijo de Ceuta que fue el que desalojó del pueblo,
después de un lijero tiroteo, á vários
carlistas posesionados de algunas casas. Dueño
del pueblo el señor Gamir dispuso la colocación
de los cañones y de sus fuerzas en los sitios
favorables para el ataque y no emprendió este
hasta que los defensores de la fortaleza rechazaron
la intimidación que les hizo para que se rindieran.
Principió el fuego á las 5 y media de
la tarde continuándose por ambas partes durante
la noche y hasta muy entrada la mañana del sia
siguiente, que ordenó cesára el señor
Gamir, cediendo á las reiteradas súplicas
de las familias de llos defensores del fuerte que piedieron
se formulara una capitulación. Esta se efectuó
y al cabo de dos horas habian terminado las negociaciones
que dieron por resultado abandonar el fuerte los defensores
del mismo, efectuandolo sin armas y formados, y ocuparlo
inmediatamente las tropas con todas las armas y demás
pertrechos de guerra. Dicese que los carlistas impusieron
en un principio como bases de las capitulaciones condiciones
que no aceptó el senyor Gamir, pero que vista
la decisión de este jefe y particularmente de
las fuerzas que mandava, que ardían en deseos
de tomar el castillo por asalto, contentáronse
con que se les garantizase la vida y libertad en concepto
de indultados, que el señor Gamir concedió
para evitar mayores desastres, toda vez que afortunadamente
solo hay que lamentar, á pesar del nutrido y
prolongado fuego que se sostuvo, tres heridos del ejército
y cinco ó seis de los carlistas.”
( Diario de Tarragona, núm 151, 24 de junio de
1875).
Blog
de Pere Múnoz
Article:
Lo castell carli. 12.01.07 |