La ministra
de Medio Ambiente, Cristina Narbona, recalcó hoy que todas las acciones
llevadas a cabo por el Gobierno deben dar "total tranquilidad" en lo
que se refiere al consumo humano de agua del pantano de Flix (Tarragona) durante
su descontaminación, y destacó que la "situación de
mayor riesgo es la que ha existido hasta ahora", debido a la "no consideración
por parte del anterior Gobierno del PP del riesgo que suponían esos lodos
depositados en el fondo del embalse". Narbona respondió así
a una pregunta parlamentaria en Sesión de Control de la diputada socialista
María Luisa Lizárraga, acerca de qué medidas tiene previsto
adoptar el Ministerio de Medio Ambiente para garantizar el consumo de agua de
boca, durante las obras de descontaminación del pantano de Flix, en Tarragona. "Todo
el proceso de redacción para la descontaminación del embalse de
Flix se ha desarrollado con gran transparencia y gran participación. Ha
habido dos comisiones, una técnica y otra de seguimiento, que han permitido
a las distintas instancias en las administraciones territoriales y en los municipios
afectados, conocer el contenido del proyecto y de las especificaciones de la declaración
impacto ambiental", explicó. En este sentido, apuntó que
en esta declaración de impacto ambiental se establecen medidas para "reducir
la afección a las zonas protegidas", para reducir cualquier afección
a la calidad del agua, así como las bases de un "plan de emergencia".
Según dijo, este plan está siendo elaborado entre el Gobierno de
España y la Generalitat de Cataluña, y será aprobado "próximamente"
por la Dirección General de Protección Civil de la Generalitat. Explicó
que en este plan de emergencia se contemplan "todas las posibilidades, que
son remotas pero que hay que contemplar, de contaminación a partir de la
extracción de estos lodos contaminantes". Agregó que se establecen
también las medidas de un "protocolo específico de comunicación,
todo ello basándose en una muy completa red de observación de la
calidad de las aguas a lo largo de todo el trayecto hasta la desembocadura". "Están
también previstas medidas, por si fuera necesario, para dotar con aguas
subterráneas, alternativas a las que ahora se toman del río Ebro,
a las localidades que puedan necesitarlo. A medida que se avance en el proyecto,
que en su fase de elaboración ha sido ya financiado por la Unión
Europea y que también contará con ayuda europea para su ejecución,
se irá reduciendo más cualquier riesgo, que hubiera sido importante
de no actuar", finalizó. |